El mercado cuenta con una gran variedad de opciones para invertir y es clave contar con una estrategia adecuada que te oriente a la hora de elegir dónde poner tus pesos. La estrategia es el comportamiento o pasos que sirven de guía para decidir o tomar acciones, teniendo en cuenta el contexto y objetivos.
Por ejemplo: Si fueras el director técnico de un equipo y quisieras tener una estrategia agresiva, harías una combinación de jugadores para que tu plantel tenga más delanteros que defensores. En cambio, si tu estrategia fuese conservadora, pondrías una defensa más robusta.
En inversiones es muy parecido. Teniendo en cuenta el contexto en que estás y los objetivos que tenés es que vas a empezar a definir tus estrategias y de esa manera elegir la combinación de productos.
Aspectos a tener en cuenta a la hora de definir tu estrategia
- El objetivo que deseas lograr: tener un fondo de emergencia, hacer un viaje, comprar un auto, hacer una maestría, generar ganancias
- El tiempo que estás dispuesto a mantener el dinero invertido: un par de meses, un año, 2 años o más - horizonte de inversión
- El comportamiento frente al riesgo y a las posibles oscilaciones de rendimiento de los productos de inversión
Al definir respuestas para esos puntos vas a tener tu perfil de inversión: conservador, moderado o agresivo. Según tu perfil es que te van a interesar invertir en un producto u otro.
Tal vez en un contexto en el que estés dispuesto a asumir mayores riesgos, podrás invertir en activos que tienen mayor volatilidad. Pero también podés elegir algo moderado, donde inviertas un poco en instrumentos más conservadores y otro poco en renta variable.
Uno de los mejores productos para acompañar tu estrategia son los Fondos Comunes de Inversión, porque te permiten invertir desde un único lugar en diferentes activos financieros. Podés invertir en varios Superfondos a la vez y repartir tu dinero de acuerdo con tus objetivos, tolerancia al riesgo y horizonte de inversión.