Una vez que terminás de pagar el préstamo hipotecario en su totalidad, podés iniciar el trámite de liberación de la hipoteca.
Para comenzar el trámite, necesitás acercarte a una sucursal Santander.
Después, una escribanía se va a comunicar con vos para completar el proceso de liberación y coordinar la entrega del título de propiedad.